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Artículos etiquetados y‘economía’

Zapatero economista

4 Septiembre, 2009 emiligene 1 Comentario

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La mayoría de políticos provienen del Derecho. Le cogen gusto a las leyes, las normas, las argucias, la dialéctica. Y dan el salto para arreglar el mundo y de paso poder legislar. Ahí es nada dictar ordenanzas y reglas. El abogado convertido en aprendiz de brujo. También la Administración del Estado es buena cantera de vocaciones públicas. Por lo visto, a los altos funcionarios les tienta el riesgo de dejar los despachos y horarios fijos para meterse en conspiraciones de listas cerradas y batallas de comisiones de investigación, como si encontrasen en el nuevo ámbito la adrenalina que siempre habían añorado.

En este sentido, la política funciona como una amante clásica a la que uno se entregaba con pasión sin renunciar a la estabilidad de la pareja consagrada. El despacho y la plaza de funcionario siempre queda a mano. En fin, que los abogados se meten a gobernar y ahí descubren que la vida no tiene que ver con leyes sino con dinero. Y se hacen economistas. Les encanta hablar de déficit y PIB, como si las tasas de inflación y el recorte del gasto público fuesen argumentos brillantes exhibidos ante un tribunal popular.

Convencidos de la causa que hace suya su partido, hacen caso omiso de los indicadores de la cesta y de la calle para levitar en las alturas de la macroeconomía, y no les importa que la realidad contradiga sus pronósticos y recetas. Por eso dejaron un día el Derecho: querían jugar como niños con el juguete de la economía

Artículo publicado en el diario Ultima Hora (01-09-2009)

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El tsunami que no quisimos prever

4 Noviembre, 2008 emiligene Deja un comentario

Por lo visto, todos lo veían venir. La catástrofe financiera es sólo un síntoma más del agotamiento de un modelo que sigue vivo simplemente porque una minoría de mangantes con mucho poder lo siguen exprimiendo para inyectárselo en vena a costa del estrés y el paro de los más débiles, los millones de personas que quizás seríamos más felices viviendo de otra forma pero no tenemos opción de construirla porque no existe: se preocuparon de eliminar cualquier alternativa. De ahí el tsunami actual, que arrasa con todo y con todos.

La fantasía megalómana del progreso indefinido (la última Mallorca del último PP funcionaría como ejemplo académico) ha llevado a sus líderes a diseñar una inmolación universal, en el colmo de su borrachera. Se agota el modelo energético pero los Bush siguen ordenando abrir más pozos. Esta glotonería lujuriosa de quienes se sienten dioses manejando la nave de la Humanidad hacia el paroxismo: basta verlos, sonrientes, eufóricos, colocados. Y su corte de aduladores, callando las señales de la pandemia a punto de llegar. Ahora está aquí, con el euribor y el despido ahogando la paz de millones de personas sin que nadie sea declarado culpable.

Los políticos aprueban leyes para salvar a los financieros en nombre del interés general y ningún fiscal amenaza con investigar y poner datos de deudas astronómicas sobre la mesa. Todos sabíamos que la aventura podía petar, o sea que la destrucción es compartida. Como se ve, los dictadores postmodernos han aprendido a asegurarse la impunidad. Usted, querido lector, es el causante de las suspensiones de pagos que todavía están por llegar.

Artículo publicado en Ultima Hora el 28-10-08

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Háblame de economía

26 Julio, 2008 emiligene Deja un comentario

Zapatero y los suyos se pasaron los últimos años que si España lideraba el crecimiento económico en Europa, que si la balanza de pagos, que si el recorte del paro, que si las macrocuentas, que si el superávit. Sin embargo no nos dijo, pero tampoco los suyos se esforzaron, que las inmobiliarias estuviesen construyendo un país de ladrillos muy parecido a la primera casita de los tres cerditos, ni que se estuviesen forrando por todo el morro a base de créditos que ningún banco nos concedería a nosotros ni que pudiésemos devolverlo en cinco mil años al cuarenta por ciento de interés.

Por su parte, los populares están que se salen hablando de la crisis, de la recesión, de la desaceleración y todo el infierno que nos espera, culpa por supuesto de Zapatero. De golpe, dejan aparcado su liberalismo y claman porque el Estado intervenga: por lo visto, los mercados ya no se ajustan solos ni se rigen por la ley de la oferta y la demanda. Hay que salvar a los empresarios ahora que algunos de ellos no ganan millones con un simple golpe de timón especulativo.

Y en medio, los demás, casi todos. Sabemos de economía lo justo. De la nuestra, que siempre podría mejorar pero que nos permite sobrevivir sin los aspavientos de los liberales cuando hay recesión y sin el distanciamiento patriarcal de los sociatas que no tienen nada que perder, porque paga el Estado. Al fin y al cabo, ya nos hemos acostumbrado a capear los temporales y a relativizar las estadísticas. Ya lo dijo Marx: la economía es un vaivén.

Artículo publicado en Ultima Hora el martes 22/07/08

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