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Archivo para la Categoría "ideas"

Divorcios tardíos

24 Noviembre, 2009 emiligene 1 Comentario

He visto estos días una foto de una pareja de recién casados en un país africano, Somalia si no recuerdo mal. Él tiene 112 años y ella 17. Barbaridades de sociedades primitivas, pensará usted. Pero por alguna extraña razón, la misma que lleva a los extremos a buscarse, creo que nuestra sociedad del bienestar más desarrollada camina en la misma dirección. Aunque no sólo en esta, claramente machista y regresiva, y esta es la barrera que nos diferencia.

Nuestro presente está ya hecho de mestizajes, a la fuerza, buscados o incluso comercializados, donde (casi) todo es posible; de hecho, de puertas adentro ya no hay moral ni más ley que la dictada por el individuo. Vamos hacia una sociedad sin sexo ni edad predefinidos, en la que cada uno se inventa sus fetiches y sus tiempos, eso sí, dentro de las sagradas normas de la economía global. La familia y la pareja (¿o el trío?): fugaces, provisionales por mucho que se alquilen iglesias o juzgados para cantar el “hoy sí, quiero” Tenemos divorcio express pero las separaciones van todavía más rápidas. No hay edad para casarse ni separarse, lo mismo que desaparece la fruta de temporada.

Es normal enamorarse a los 80, tanto como separarse tras 25 años de matrimonio feliz: la deslocalización ha llegado también a las costumbres, y fuera de las exigencias laborales impera el principio cortoplacista del ello. Hace poco se casó legalmente una mujer con el novio que había muerto en accidente un año antes, y allí estaban las cámaras para contarlo: al fin, una boda original. Lo de Imanol y Pastora, en cambio, como la historia de mis vecinos.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora (24-11-09)

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Pipas de calabaza

17 Noviembre, 2009 emiligene Deja un comentario

En un mundo cada vez más unisex por orden de la moda y las leyes paritarias, la biología todavía nos recuerda que el sexo no sólo es cuestión de pasárselo bien. Aunque los papás disfrutan del permiso de maternidad y algunos hombres asumen el rol de ama de casa (siempre inducidos por la esposa), la medicina no engaña. Y al llegar a una cierta edad nos discrimina en listas de espera bien distintas, por mucho que un número importante de hombres se salten los chequeos urológicos y algunas mujeres retrasen la visita al ginecólogo. Ahí están las enfermedades sexuadas, del cáncer de pecho a la próstata, con sus respectivas e inevitables secuelas verbales: los hombres hacen corrillo hablando de si la tienen más o menos grande (la glándula) y ellas comparten experiencias incómodas tras la mamografía. Cuestión de género, recuperado sin buscarlo tras décadas de igualitarismo de miembros y miembras bendecido por la ilusión adolescente de un mundo con final feliz. En realidad no hay final en la historia de nuestras vidas sino un lento despertar de la borrachera juvenil que nos mantiene flotando hasta que chirrían las piedras en el riñón. Entonces, los hombres empiezan a hablar de pipas de calabaza, mientras ellas están atentas a cualquier bulto cerca de las axilas: descubrimos el cuerpo que durante años nos acompañaba como si fuera una película poniéndose ahora pesado y hasta exigente. Y sin darnos cuenta nos interesamos por las charlas de género, el nuestro.


Artículo publicado en el diario Ultima Hora (17-10-09)

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Ni en junio ni en septiembre

8 Noviembre, 2009 emiligene Deja un comentario

Ahora resulta que Justicia y Educació tienen criterios opuestos sobre el derecho a examinarse en septiembre los alumnos de ESO. El Tribunal Superior dice que todos pueden ejercerlo, mientras que la Conselleria decía que sólo los que hubiesen suspendido menos de 4 asignaturas en junio. Y como sucede en estos casos, unos están encantados con la revocación del decreto y otros a rabiar. Otro casus belli en la batalla (valga la redundancia) perdida de la educación secundaria, cargada de un fracaso escolar que nadie sabe cómo atajar. Otra polémica inútil, otro frente abierto en una herida que sangra desde hace años sin que nadie se escandalice. Mientras, en cualquier instituto un montón de alumnos faltan a clase, llegan tarde, no han hecho los deberes, se les han olvidado los libros o el cuaderno, repiten curso y siguen suspendiendo siete, ocho o diez asignaturas. Y no pasa nada. Simplemente porque no está prevista esta situación que se repite tropecientas veces al día. No hay multas para padres que se despreocupan de la educación de sus hijos ni castigos para estos si no cumplen con las normas. En todo caso, una gestión informal del conflicto que raras veces puede superar la tasa de la supervivencia. El fracaso escolar no está sólo en las cifras vergonzosas de suspensos y abandonos sino sobre todo en la mentira en que se envuelve al preadolescente, haciéndole vivir que la infracción es impune porque en su estatus sólo valen los derechos. Educamos en la irresponsabilidad para un mercado de trabajo cada vez más exigente. Quizás es lo que se pretende: producir mano de obra basura.


Artículo publicado en el diario Ultima Hora

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Florentino

28 Octubre, 2009 emiligene Deja un comentario

El hombre es el único animal que necesita tropezar dos veces en la misma piedra. Dos, tres o las que haga falta. Nos gusta, de la misma forma que los asesinos vuelven al lugar del crimen para que puedan pillarlos o como seguimos creyendo en paraísos perdidos. Los divorcios no aportan la felicidad prometida pero nos seguimos separando. ¿Para qué? Para repetir los mismos errores. Necesitamos de estas segundas oportunidades, ahora que no creemos en la redención de los pecados (¿ qué es esto?), para borrar el paso con un goma mágica que reescribe la historia, nuestra historia.

Repetir los mismos errores es una estrategia para engañarnos y hacernos creer que lo que pasó no sucedió: algún problema técnico (siempre ajeno, nunca salimos en nuestra propia película) impidió que las cosas saliesen como debían. Y ahí estamos, dispuestos a repetir la escena, aunque con distintos personajes porque el tiempo no perdona y cambia los decorados sin pedirnos permiso.

Florentino Pérez salió por la puerta falsa, pero ha vuelto por la puerta grande en olor de multitudes que lo aclaman (de nuevo) como salvador. No sólo él repite capítulo sino los miles de aficionados que necesitan retrotraerse a la oportunidad perdida. Mismos errores: fichajes multimillonarios, ausencia de equipo, lesiones, defensa errática. Y reaparecen las primeras críticas, las de aquellos que ahora resulta que ya lo sabían. En realidad, lo que hacen es preparar la alfombra para la tercera reencarnación de Florentino, cuando regrese prometiendo regenerar el mejor club del mundo.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora (27 octubre 2009)

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Estaciones

18 Octubre, 2009 emiligene Deja un comentario

castañas

Los buñuelos humean en cada vez más pastelerías y bares que hacen el pasillo a la fiesta de las vírgenes: vuelven las tradiciones, descargadas de contenido, para celebrar el final de la Historia. Todo es lo mismo en esta ceremonia de la confusión que supera las más radical de las democracias. Las castañas no tienen por qué ser pilongas ni siquiera gallegas, reducidas a un capricho como el de los caquis o las chirimoyas. Quién patea los senderos en busca de ‘gínjols’ o ‘arboces’ si en algunos mercados podemos encontrar maracuyás y mangos. Es cierto que todavía hay sabios domingueros que conocen la cartografía de las setas, pero a la mayoría nos parecen baratas las que venden ¿valencianas? a 8 euros. Y si no, ahí está el champiñón de todo el año y las gírgoles congeladas. Decae el sol, y las nostalgias otoñales no encuentran sitio en un paisaje urbano saturado de plan E: hoy no queda tiempo para contemplar el paso de las estaciones y asombrarse de su espiralidad. Cada año en el mismo sitio pero un poco más arriba o más lejos. El mundo globalizado impone una producción, pero sobre todo un consumo, sin interrupción: el mercado todo lo iguala, por mucho que no guste a los sindicalistas de profesión. Llegan las clementinas sin que estemos seguros de si son mandarinas, unas y otras sin pepitas. Como la uva, que ya otea la consumación del Año Nuevo. Y el tomate falsamente de ‘ramallet’. No queda apenas nadie en los campos que mantenga una sabiduría de la Naturaleza en transición al cultivo intensivo y transgénico. Para esto hicimos la Revolución.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora

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El cuerpo y el coche

14 Octubre, 2009 emiligene Deja un comentario

¿Recuerdas con nostalgia el coche que un día dejaste por viejo o dañado para cambiarlo por uno mejor? La mayoría (siempre hay fetichistas) casi lo hemos olvidado.
“Es sólo un coche, una máquina”, dirás.

Pero a veces se me ocurre que los coches que usamos son algo parecido al cuerpo, a nuestro cuerpo. Me refiero por supuesto desde la perspectiva de la reencarnación.
Los coches (útiles mientras cumplen su función) se parecerían a los cuerpos que vamos usando en sucesivas vidas, adoptados en función de un plan que todavía se nos escapa.

Y este paralelismo explicaría la paradoja: es un simple vehículo que sin embargo condiciona y posibilita el desarrollo de nuestra vida cotidiana.
Más paralelismos: estas personas que le dedican tiempo, dinero, energía y hasta amor a tener el coche en estado de revista permanente, como si lo hubiesen promocionado de medio a fin, de la misma forma en que nos ocupamos del aspecto de nuestro cuerpo (cirugía, gimnasio, dieta…) elevado a la categoría de objeto de culto.

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Regreso a Peter Pan

20 Septiembre, 2009 emiligene 1 Comentario

tercera edad

Cada generación está marcada por un conjunto de valores y experiencias que determinan su perspectiva de la vida. Por ejemplo, la de mis padres estuvo condicionada por la guerra, la escasez y el autoritarismo nacionalcatólico. Tanto que años o décadas después de haber desaparecido estas realidades, ellos seguían manejándolas como referencia cotidiana. Definir a las generaciones actuales es más difícil por aquello de que siempre cuesta más definir lo que nos resulta cercano.

A pesar de ello, muchos aventuran que los jóvenes de hoy día están condicionados por el consumismo inmediato que ha marcado su infancia y que los hace débiles para esfuerzos sostenidos pero al mismo tiempo aptos para esta economía neoliberal de contratos basura y trabajo precario. Por otra parte, las señas de identidad generacional tiene su propia diacronía. Los viejos de ahora se diferencian de los de antes en su voluntad de autonomía personal.

Hablando de vejez, perdón, de tercera edad, mi generación parece tener algunos problemas para asimilarla. Tal vez porque es la primera en la Historia de la Humanidad que no contempla la jubilación como un fin sino como un principio. El fin del ciclo de la madurez abre las puertas a una segunda juventud, ajena por definición a la experiencia de la vejez y sobre todo de la muerte. Mis coetáneos y yo llegamos a los 60 sin conciencia de la muerte, con la misma inocencia inconciente que la de un niñato. No queremos morir simplemente porque nos han estado entrenando para gastar más en viajes, academias y centros de ocio como no les pasó a nuestros padres. Morir no entra en nuestros planes.


Artículo publicado en el diario Ultima Hora (10 febrero 2009)

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I love mama

12 Septiembre, 2009 emiligene Deja un comentario

Resulta que las mamás siguen estando ahí, ajenas al descrédito de las ideologías, el desprestigio de las instituciones y la crisis generalizada de los pocos valores (comprar un coche nuevo, ir al gimnasio) que todavía sobreviven en nuestro viceprimer mundo. Cayó el muro de Berlín y se completa el mapa genético del arroz pero las mamás siguen al pie del cañón de una guerra sin enemigos declarados. Sin competencia.

Otra cosa es la discriminación laboral sobre la que parece extenderse un vergonzante pacto de silencio, sólo interrumpido por declaraciones retóricas que ya forman parte del discurso asexuado de la igualdad de oportunidades, decidida por decreto no de ley y administrada en cuotas imaginarias. Las mujeres cobran menos y trabajan más, tienen sus carreras profesionales sembradas de vallas antipersona, tan explosivas como sutiles, y siguen monopolizando, sin su consentimiento, trabajos como el servicio doméstico, pero no hay señales de que esto vaya a cambiar por mucho que los varones importantes del mundo imiten el gesto puntual de Tony Blair de disfrazarse por unos días de Mrs. Doubtfire.

Las mamás no ceden un espacio incómodo en una época difícil, convencidas de que los papás, ahora que están tan ocupados en su supervivencia como especie, se contentan con perder batalla tras batalla y con pagar sus retrasos y descuidos. Desde que no son tan necesarios económicamente, los papás han quedado en descrédito y se baten discretamente en retirada.
Por esto es importante que las mamás estén siempre localizables. Regálale el móvil si no quieres encontrarte un día, como un tonto, perdido en el mundo, sin tener a mano la única seguridad que te queda: su cordón umbilical inalámbrico.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora

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Chinos

12 Septiembre, 2009 emiligene Deja un comentario

Nos encontramos japoneses en las calles de cualquier ciudad europea cargados con su cámara, nuestros niños devoran mangas japoneses en forma de pokemanía, series de dibujos animados o comics, tenemos como mínimo tres electrodomésticos de marca japonesa en casa, y quien más quien menos tiene un amigo de un amigo japonés, de estos que se plantan por nuestra geografía durante un curso para completar su formación mimética de lo occidental. Todas ellas referencias concretas y materiales que nos acercan, con nombres de marcas o rostros de turista, al mundo japonés.

Pero el chino permanece en la dimensión mítica. Todavía sudamos tinta china o amenazamos a nuestro enemigo familiar con una tortura china. Decimos de una persona sin prisas que tiene una paciencia de chino o desahogamos nuestro estrés dándole a las bolas chinas. Si te cuentan una trola, la definimos como cuento chino, y la mayoría de niños conocen y cuentan chistes del tipo “los pelos de Culo”, “oh, no, otla vez aloz” o “había mil chinos escondidos en la copa de un árbol”. Delincuentes y mafiosos recurren al apodo de Chino, una china forma parte del argot de la droga. A los ojos rasgados los llamamos achinados, todavía nos acordamos de Fumanchú y hay pocos paisajes tan familiares como la muralla china. No hay ciudad que no tenga su barrio chino, y a menos de cien metros seguro que tenemos un restaurante chino.

Tan cerca y tan lejos, porque seguimos recitando que la tercera parte de la población mundial es china o que tienen la bomba atómica, como si fuese una anécdota literaria o un tópico sin sentido, tal vez deseosos de que esta fantasía peliculera no se convierta pronto en realidad.

Artículo publicado en Ultima Hora

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Avisar al técnico

12 Septiembre, 2009 emiligene 1 Comentario

Todos los médicos (menos el mío) aprenden, además de un sinfín de nombres de huesos, productos farmacéuticos y cosas así, a escribir con letra ininteligible y a contratar una secretaria encargada de concertar citas que invariablemente obligan a los pacientes a una espera imprevisible; es una forma sutil de recordarnos que nuestra salud está en sus manos, y a ver quién es el guapo que rechista cuando lleva una hora de retraso sobre el horario previsto y se ha leído todas las revistas del corazón, sabiendo que su propio corazón (o estómago o riñón) está en juego.

Los mecánicos (menos el mío), que por cuestión de estatus no incorporan a su taller una sala de espera ni secretaria con bata, usan una técnica alternativa, que consiste en no saludar ni darse por enterados hasta que no ha pasado un buen rato, recordándole así al cliente que su segundo cuerpo, el coche, depende de él.

Los técnicos (de lavajillas, microondas, teclados o baldosas) se han incorporado con fuerza al escalafón y lo cobran directamente en la factura. Ejemplo reciente: a una conocida mía le funcionaba mal la nevera y avisó al técnico, el cual, después de un examen de pocos minutos, le cobró 15.000 pesetas dejando el electrodoméstico tal cual porque no tenía reparación posible. No sé si se ha fijado en que cada vez hay más técnicos pero anécdotas como la anterior explican su crecimiento, y la historia no ha hecho más que empezar. Por esto, si usted es seguidor de la filosofía horaciana de la vida tranquila y retirada, en vez de buscarse una casita en el campo con ovejitas expuestas a algún nuevo virus, mejor evite a los técnicos. O hágase técnico de lo que sea.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora

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