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Archivo para la Categoría "cosas"

¿Por qué los funcionarios son ateos?

12 Octubre, 2009 emiligene Deja un comentario

Porque no creen que después pueda haber una vida mejor

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Beirut Blanquerna

11 Octubre, 2009 emiligene Deja un comentario

beirut

Tiendo a asociar Beirut con Sarajevo, la mente tiene esos caprichos. Ciudades donde algún momento de su historia fue posible la convivencia de religiones, etnias, lenguas y culturas en un marco productivo en lo comercial y lo artístico. Igual me equivoco y tal retrato de lugares así no es sino arrebato de algún visionario. Pero evoco la paradoja de Beirut varias veces al día, tantas como paso por nuestra calle Blanquerna.

La que fuera capital de la Suiza árabe y centro del Mediterráneo oriental se convirtió en icono de destrucción y barbarie, arrasada por guerras civiles y la brutal intervención posterior de Israel.
Dicen que la han ido reconstruyendo y aquellas imágenes en ruinas han pasado casi a la historia, que suele ser caprichosa y hasta cíclica: ahí está Berlín como ejemplo cercano. Me acuerdo de Beirut, decía, porque el paisaje de nuestro petit boulevard parece haber sucumbido a un cataclismo que dura ya seis meses y en algunos puntos todavía está abierto en canal. Por nuestro bien, dicen, y hay que creer que será verdad sin preguntar por la relación entre el sacrificio de comerciantes y vecinos y los beneficios resultantes.

No hubiese estado de más por ejemplo que algún informante del Ajuntament se patease el barrio unos días contando las bondades del invento. O si estaba prevista alguna pequeña indemnización. O si simplemente tocaba armarse de paciencia, que las próximas elecciones no están al caer, y el plan E nos llega por decreto como a otras ciudades les cambian la fisonomía de golpe y sin pedir permiso.
Y sí, ya sé que exagero, pero todo acaba contagiándose. ¿No son exageradas estas obras?


Artículo publicado en el diario Ultima Hora (29-09-09)

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Tercer piso sin ascensor

3 Octubre, 2009 emiligene 1 Comentario

Siempre viví en pisos sin ascensor: hasta los 8 años en un segundo de escalones antiguos bien altos, y después en un tercero más moderno y de subida más llevadera, hasta los 25. Después en un primero, más tarde en un segundo…
Pero no tengo ningún recuerdo de fatiga o mal humor relacionado con esto. Ni el de mis padres o vecinos. Ni tampoco puedo recuperar un mínimo de sentimiento victimista entre aquellas familias que vivían en un tercero mientras otras disfrutaban de una planta baja: la incomodidad no existía.

Mi abuela vivía en un tercero de escaleras largas y escalones exigentes. Y subía y bajaba ayudada por las hijas cuando apenas podía caminar para ir de vez en cuando a misa. No había tragedia en este sobresfuerzo porque formaba parte de la cotidianeidad compartida. No había mérito en el conformismo de la época: los ascensores eran un lujo impensable o una reliquia de un pasado burgués que no nos correspondía.

Épocas distintas, vivencias distintas. Mis hijas pequeñas ya han interiorizado la cotidianeidad del ascensor, que forma parte de su paisaje diario.
Y el urólogo que me recomienda como mejor terapia para prevenir cólicos nefríticos: “subir y bajar escaleras” El pez que se muerde la cola.

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Sábado, sabadete

3 Octubre, 2009 emiligene Deja un comentario

Siempre tuve problemas con los hombres (también con las mujeres), como si me hubiese tocado vivir antes (o después) de tiempo. Entonces, los hombres eran machotes que hacían exhibiciones de fuerza física y grosería verbal o conductual que me resultaban ajenas. Seguramente por ser de pequeño un niño mimado pegado a las faldas de su mamá y por haber sido educado en una familia de moral recta y costumbres austeras, ajeno todo a esto al despiporre y la juerga. Ello no quita para que me gustase especialmente jugar en la calle o que siempre hubiésemos vivido en barrios populares, pero no es de esto de lo que quiero escribir.

Sino de la pulisón sexual canónica masculina, la que imperaba en aquellos tiempos. Los niños (no sé si también las niñas) eran precoces y desde pequeños se pasaban fotos que no sé dónde conseguían con tías medio en pelotas, hablaban de mujeres entrevistas en ropas menores y al parecer (de eso me enteré después) hacían competiciones de quién la tenía más grande, a lo mejor mientras se corrían juntos en una especie de competición deportiva no tecnificada.

En fin, que había toda una cultura sexuada que incluía costumbres, frases hechas y demás tópicos cotidianos. Ir de putas debía formar parte del repertorio masculino, aunque ya digo que en mi entorno no prosperaba tal liberalidad. O normalidad.
“Sábado, sabadete, camisa nueva y polvete” oí decir más adelante como si se tratase de un refrán o sentencia, albañiles medio duchados haciendo cola en la casa de putas donde estrenar el sueldo semanal recién cobrado. Un desahogo muy masculino. ¿No descansó el Dios de los judíos en sábado?

A lo que iba: me gusta el sábado, es mi día de la semana favorito. El tiempo se ralentiza y la capa de sonido que siempre nos envuelve se relaja. Es un día con amortiguador.
Y me encanta hacer la colada justamente el sábado. Con perspectiva de la semana laboral cerrada, como quien hace las maletas para un viaje inmediato, el que empieza el lunes.
Un balance (toda la ropa ensuciada durante el ciclo acabado) para poner a punto el ciclo que se abrirá pasado mañana. Y en medio, el domingo: el día ad libitum.

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Calle Blanquerna, el petit boulevard de Palma

27 Septiembre, 2009 emiligene Deja un comentario
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¿Se puede jugar a pingpong en grupo?

15 Septiembre, 2009 emiligene 2 comentarios

Pues sí, y además pasárselo pipa. Basta ser niño y no ser de familia rica:

pingpong_grupo

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Chinos

12 Septiembre, 2009 emiligene Deja un comentario

Nos encontramos japoneses en las calles de cualquier ciudad europea cargados con su cámara, nuestros niños devoran mangas japoneses en forma de pokemanía, series de dibujos animados o comics, tenemos como mínimo tres electrodomésticos de marca japonesa en casa, y quien más quien menos tiene un amigo de un amigo japonés, de estos que se plantan por nuestra geografía durante un curso para completar su formación mimética de lo occidental. Todas ellas referencias concretas y materiales que nos acercan, con nombres de marcas o rostros de turista, al mundo japonés.

Pero el chino permanece en la dimensión mítica. Todavía sudamos tinta china o amenazamos a nuestro enemigo familiar con una tortura china. Decimos de una persona sin prisas que tiene una paciencia de chino o desahogamos nuestro estrés dándole a las bolas chinas. Si te cuentan una trola, la definimos como cuento chino, y la mayoría de niños conocen y cuentan chistes del tipo “los pelos de Culo”, “oh, no, otla vez aloz” o “había mil chinos escondidos en la copa de un árbol”. Delincuentes y mafiosos recurren al apodo de Chino, una china forma parte del argot de la droga. A los ojos rasgados los llamamos achinados, todavía nos acordamos de Fumanchú y hay pocos paisajes tan familiares como la muralla china. No hay ciudad que no tenga su barrio chino, y a menos de cien metros seguro que tenemos un restaurante chino.

Tan cerca y tan lejos, porque seguimos recitando que la tercera parte de la población mundial es china o que tienen la bomba atómica, como si fuese una anécdota literaria o un tópico sin sentido, tal vez deseosos de que esta fantasía peliculera no se convierta pronto en realidad.

Artículo publicado en Ultima Hora

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Carril bici

4 Septiembre, 2009 emiligene Deja un comentario

carrilbici

Pues que los automovilistas, tenderos, chóferes profesionales y demás hombres de bien están que trinan. La ciudad tomada por los ecologistas que, ya se sabe, son talibanes que aspiran a devolver la ciudad al escenario que nuestros bisabuelos abandonaron a la búsqueda de la civilización. Ahí este carrillón bici desierto como testimonio del triunfo de la izquierda municipal, empeñada en recuperar la memoria histórica y eliminar las señas del progreso.

El progreso que es sinónimo de coche, parking, de transporte privado monopolizando las vías públicas, el mismo progreso que genera escenas como las que podemos contemplar en la carretera que une Palma con el campus de la UIB: una fila interminable de automóviles ocupados en la mayoría de casos sólo por su conductor, eso sí, orgullosos de no compartir su atasco. Las calles urbanas se nos quedan pequeñas, pues, desgarradas por rutas ciclistas que nadie aprovecha y carriles privilegiados para unos buses que circulan con la majestuosidad de los emperadores: la urbe entregada a las fuerzas del mal. Llega el apocalipsis, por supuesto de la mano de la gripe A, la recesión económica, el terrorismo y el desinterés de unos turistas que prefieren paisajes emergentes todavía casi vírgenes y sobre todo más baratos. Todos ellos síntomas de la misma crisis de valores que representa el carril bici.

Por cierto, una realidad veterana que lleva años asentada en ciudades tan cosmopolitas como Berlín y no sé cuántas más de nuestra comunidad europea, la que en algunos aspectos nos cuesta asimilar. Que circulen ellos en sus países y ciudades, que nosotros ya tenemos nuestra propia seña de identidad en materia de urbanismo. La balearización

Artículo publicado en el diario Ultima Hora (30-08-2009)

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Vuelven

20 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

JoseMari deshoja la margarita mientras se deja querer por los muchos fans que le piden que vuelva para salvar España. Florentino, por su parte, desgrana las posibilidades de competir por el sillón del Madrid frente a Villalonga, el que fuera amigo de JoseMari en los tiempos de las grandes privatizaciones. Pero no importa mirar tan lejos. Regresa Alemany de su periplo por la presidencia de la Federación Española de Fútbol que no se ha dejado enamorar. Y Rodríguez mide sus fuerzas para volver a lo que siempre fue dejando sin efecto el contrato verbal impuesto por Cirer. “No hi ha temps que no torn”, en unos meses el retrato recuperará el escenario y los perfiles de años atrás. La nostalgia nos empuja hacia el futuro, porque todos estos ilustres redivivos vuelven para guiarnos hacia un mañana mejor. Dicen que es porque los herederos no han cumplido con la Historia, lo cual parece claro en el caso de Grande pero no tanto en el de Mariano o la ex alcaldesa. En realidad, la gente lleva mal todo lo que signifique perder (poder político, partidos de fútbol) y se pronto se pone nerviosa acusando a su nuevo líder de impotencia. Pero no busca uno nuevo, acude corriendo al anterior: cobardía de hijos superprotegidos que reclaman volver a la casa del padre apenas las cosas se les ponen feas con la pareja. O quizás fabricar un líder es tan costoso que apenas hay repuestos. En uno y otro supuestos, la democracia sale mal parada. El pueblo vota pero el poder lo tienen unos pocos. Que además nunca llegan a irse. Como Villar.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora el 20-01-09

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Dios en YouTube

16 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

ecristians

Los cristianos contraatacan a la campaña atea en los autobuses de Barcelona (Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida) y en unos días lanzarán la suya al amparo de este eslógan: Cuando todos te abandonan, Dios sigue contigo

Pero tienen un problema para el que piden ayuda: quieren grabar un vídeo y subirlo a YouTube.
Dios mío, ayúdales…

Está claro que el dichoso bus agnóstico indigna a los más conservadores. Libertad Digital TV presentaba a sí la noticia (fíjense en el despectivo ateísta):

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