Tercer piso sin ascensor
Siempre viví en pisos sin ascensor: hasta los 8 años en un segundo de escalones antiguos bien altos, y después en un tercero más moderno y de subida más llevadera, hasta los 25. Después en un primero, más tarde en un segundo…
Pero no tengo ningún recuerdo de fatiga o mal humor relacionado con esto. Ni el de mis padres o vecinos. Ni tampoco puedo recuperar un mínimo de sentimiento victimista entre aquellas familias que vivían en un tercero mientras otras disfrutaban de una planta baja: la incomodidad no existía.
Mi abuela vivía en un tercero de escaleras largas y escalones exigentes. Y subía y bajaba ayudada por las hijas cuando apenas podía caminar para ir de vez en cuando a misa. No había tragedia en este sobresfuerzo porque formaba parte de la cotidianeidad compartida. No había mérito en el conformismo de la época: los ascensores eran un lujo impensable o una reliquia de un pasado burgués que no nos correspondía.
Épocas distintas, vivencias distintas. Mis hijas pequeñas ya han interiorizado la cotidianeidad del ascensor, que forma parte de su paisaje diario.
Y el urólogo que me recomienda como mejor terapia para prevenir cólicos nefríticos: “subir y bajar escaleras” El pez que se muerde la cola.







Echale un vistazo a estas tres plantas en Google tecleando sucesivamente:
arándanos propiedades
gayuba propiedades
brezo propiedades
Yo las mezclaba con Malvavisco para el cuidado de mi madre, (por cierto que el Malvavisco se ha de cocer 3 minutos pues es una raíz, las otras no, sólo como un te). Al final le tuvimos que quitar los arándanos pues tal como advierte al final de esta página web:
http://www.botanical-online.com/medicinalsarandano.htm
en tratamientos prolongados crean problemas. Pero aún así, sólo con el Malvavisco, Brezo y Gayuba se conseguía una mezcla milagrosa. Eso si, lo de las escaleras también ayuda un montón, para el corazón también, de modo que no lo dejaría.
Saludos