Energía eólica

La energía eólica apenas genera el 2% del consumo eléctrico mundial, pero algunos países superan ampliamente este porcentaje. Por ejemplo España, que es el segundo país del mundo en producción de electricidad a partir de energía eólica, nada menos que el 10% del total, una cifra sólo superada por Dinamarca. Es normal pues que un presidente y político optimista como Zapatero abogue por el impulso a esta energía que forma parte de las todavía denominadas alternativas o sostenibles. Pero no sólo él sino Obama y algunos de los líderes menos convencionales del panorama internacional actual apuestan por energías limpias y renovables. Hasta el punto de que podemos empezar a interpretar la lucha política en términos de energía en lugar de ideología o economía. Más que derechas contra izquierdas o capitalismo versus socialismo hay que hablar de energías verdes contra energías no renovables que echan mano de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas) o nucleares (plutonio, uranio). Recuérdese que los Bush están emparentados con los grandes productores de petróleo de EEUU y que sus guerras en Oriente Medio tienen que ver con el control geoestratégico del oro negro. En este sentido, George Bush representaba intereses contrarios a los reivindicados por Zapatero aquí y Obama allá. Es normal por tanto que estos dos últimos estuviesen alineados en su contra. Pero no parece tan normal que Felipe González, en calidad de presidente del grupo de reflexión sobre el futuro de la Unión Europea, defienda el uso de la energía nuclear, poniéndose de parte de Sarkozy y Berlusconi que acaban de firmar un acuerdo para producirla después de una moratoria de 20 años. ¿En qué futuro piensa, señor González?
Artículo publicado en Ultima Hora (03-03-09)







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