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Archivo para Enero 2009

Sin centro

28 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

george-w-bush-middle-fingerEl discurso inaugural de la era Obama congregó multitudes físicas, virtuales y sicológicas pero no superó la audiencia televisiva de la toma de posesión de Reagan. Dos personajes con carisma, dos lideres, y sin embargo qué opuestos. Será que la sociedad (la de allá pero también la de aquí) es bifronte o esquizofrénica, escindida entre dos pulsiones contrapuestas. Somos capaces de lo peor y lo mejor, y esta dualidad, conocida quizás desde antes de la Historia, se manifiesta en opciones políticas irreconciliables por mucho que Bush se abrazase a Obama antes de elevarse por los aires que le devolvían a casa. El país racista que mató a Luther King elige a un presidente negro. Por supuesto, ya existen versiones socarronas que explican el vuelco: en realidad, el pueblo ha encargado a Obama que saque al país del agujero negro en que lo han metido los dirigentes blancos. Barack es la antítesis de Bush, como ZP de Aznar, otra pareja divorciada sin acuerdo previo. Las guerras civiles deben estar relacionadas con este trastorno bipolar que nos divide como si se tratase de un principio social estructurador. Nos parece infantil la separación entre buenos y malos de tantas películas pero la radicalización de muchas opciones frívolas y cotidianas (playa o montaña, Barça o Madrid, Beatles o Rolling) nos devuelve a un escenario maniqueo donde curiosamente es difícil encontrar este centro que todos predican y dicen representar. El mismo PP nos invita cada día a posicionarnos: Aguirre o Gallardón, pero, ¿hay alguien en medio?

Artículo publicado en el diario Ultima Hora (27/01/09)

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Iván

28 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

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La audiencia de esta última final de Gran Hermano ha superado ampliamente la de la anterior final y también la octava del 2008. Cuando tantos programas sobreviven en la cuerda floja, amenazados por un share insuficiente, GH no sólo aguanta sino que no para de crecer, lo mismo que le pasa a otro ilustre como es Cifras y letras en La 2, que estos días ha batido todos los records, superando a todos los programas de su franja horaria. Es lo que tiene la tele, donde impera le conservadurismo. Moral, artístico e ideológico (la transgresión es imposible en la pequeña pantalla) pero también conductual. Los espectadores se resisten al cambio y se aferran a fórmulas ganadoras, de Crónicas marcianas a El diario de Patricia. Ahora llega la resaca y la punta que le sacarán las tertulias a Iván durante el año de reinado que acaba de empezar. Y que no falte Mercedes

Artículo publicado en Ultima Hora (26/01/09)

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Camarada K

23 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

Camarada K, de Daniil Kharms. Dramaturgia y dirección: J.C. Bellviure.
Teatre del Mar, 18 de enero

mgjw_camarada_k_hgCaleidoscopio tenebrista que sin embargo provoca risas. A veces y entre dudas. La deconstrucción nos impide prever, organizar mentalmente un contenido que se rearma continuamente, instalarnos en un registro. Por eso podemos reír cuando justo cuando acabamos de sentir el terror que late en la misma escena. Retrato desquiciado de una realidad prohibida por los tiempos postmodernos pero que sin embargo nos queda tan cerca: hay siempre flotante un aroma entre el mobiliario que se mueve que nos resulta familiar. Sí, nosotros vivimos allí hace nada, sólo que los personajes que se persiguen sobre el escenario no han podido huir a tiempo de la pesadilla. Pero sólo una fila de butacas nos separa, una frontera que es espejo con la amenaza de abducirnos como hace el sofá, todo un hallazgo escenográfico. Evocamos por supuesto a Kafka o a Orwell y demás retratistas de la sinrazón alucinante contemporánea. Kharms nos llega leído, amado, descuartizado por un creador teatral. Joan Carles Bellviure nos enfrenta al mundo del autor ruso sin didactismos. Sin traducción. Pero la lucidez de su lectura refuerza los textos y cohesiona el discurso. Nos impide perdernos en el laberinto, aunque nos deja solos a lo largo de su travesía. El paseo, puro sobresalto, cuenta con el atractivo de la brillantez estética con que está diseñado. Discurso limpio, detallista y objetual, precisión casi exagerada en el encaje de luces, movimientos y escenas. ¿O es otra forma de mostrar la locura? Deslumbrante el trabajo de los actores (otro mérito del director), obligados a cambios bruscos de registro resueltos con aparente naturalidad, tal mecanismos robóticos conducidos por un extravío que es grito o absurdo pero siempre violencia: personajes sin alma, autómatas abandonados a protocolos sin cuento. Sólo en la voz en semioff del alter ego del escritor resuena en contrapunto una nota de sentimiento, de distancia. Trabajo impecable al fin

Crítica publicada en el diario Ultima Hora

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Discurso inaugural de Obama: vídeo en español

22 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

Primera parte:

Segunda parte:

Vía Blogpocket

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Discurso inaugural de Obama

21 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

Subrayo las frases que me han gustado especialmente. En general, me parece un discurso tópico y típico de presidente de EEUU que invoca a los colonos con su espíritu fundacional y a Dios, como valedores de una misión histórica de tintes mesiánicos. El tiempo y los hechos se encargarán de dar color y forma al discurso

Me presento aquí hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación y por la generosidad y la cooperación que ha demostrado en esta transición.

Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pacíficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no sólo gracias a la pericia o la visión de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de estadounidenses.

Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.

Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.

Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil. No ha sido nunca un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan más que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los más activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayoría, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el látigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn. Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; más grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.

Ése es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el país más próspero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.

Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnología para elevar la calidad de la atención sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este país; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un propósito común y la necesidad al valor.

Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna. En los programas en los que la respuesta sea sí, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelarán. Y los que manejemos el dinero público tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día-, porque sólo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.

Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre, no sólo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la vía más firme hacia nuestro bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.

Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles y carros de combate, sino con alianzas sólidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sabían que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderación que deriva de la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo aún mayor, más cooperación y más comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregación, y salimos de aquel oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no tenemos más remedio que creer que los viejos odios desaparecerán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.

Al mundo musulmán: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos líderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que seáis capaces de construir, no por lo que destruyáis. A quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no está de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abrís el puño.

A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él.

Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y montañas remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no sólo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definirá a una generación-, ese espíritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.

Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empeño del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta nación. La bondad de dar cobijo a un extraño cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver cómo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos más difíciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.

Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Ésta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado.

Marquemos, pues, este día con el recuerdo de quiénes somos y cuánto camino hemos recorrido. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el mes más frío, un pequeño grupo de patriotas se encontraba apiñado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revolución era completamente incierto, el padre de nuestra nación ordenó que leyeran estas palabras:

“Que se cuente al mundo futuro… que en el más profundo invierno, cuando no podía sobrevivir nada más que la esperanza y la virtud… la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro común, se apresuraron a hacerle frente”.

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.

Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.

(Traducción de El País)

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Veteranos ilustres

20 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

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Revetla de Sant Sebastià
Plaça Major, 20 de enero

Como la meteorología es injusta, la lluvia decidió perdonar al famoso de la velada. Así, Carlos Goñi (20 años de Revolver y una docena de discos) reunió una masa eufórica de fans que antes no lo habían tenido tan fácil con los artistas de casa. Empezó y continuó con llovizna la fiesta, suficiente para enviar bajo los arcos a los espectadores y a la plaza a quienes buscaban un fogueró para sus carnes y a los menos que querían celebrar unas herbes dolces más bien aigolides. No se rindieron sobre el escenario y la cantante fue más show woman y los músicos más juveniles: actuación ágil y desenfadada, por supuesto cerrada con la pícara Bel, que cumplió con el horario: dos horitas para cada actuación. Toda la fiesta se ciñó al guión gracias al buen hacer de los técnicos, que tuvieron que enfundar sus cabinas pero mantuvieron un ritmo excelente, sin tiempos muertos. Me gustó Llorenç, entrañable y comunicativo, gafas de cegato y gestos de estrella. Cantó y contó temas e historias del pasado (Gomila como estandarte) sin nostalgia. Estupendo baladista Santamaría, arropado por el maestro Pericàs y los suyos: soporte superprofesional para una voz potente y expresiva en plena forma. Y llegó/llegaron la(s) estrella(s), casi bañada(s) en multitudes, Carlos absorbiendo los focos. Se dejó querer y aceptó meter alguna cuña como la arenga pacifista proGaza pero él y su banda fueron a lo suyo. Al grano, tema tras himno, coreados por la gente que ya no se guarecía en los laterales ni se apiñaba junto al fuego. Revolver generoso, sin apenas transiciones entre una y otra canción, entregados a su público. Amagaron varias veces con irse, pero todos sabíamos que iban a regresar: no habíamos llegado a la hora prevista, las tres de la madrugada. Así que, sin más dilaciones, otra vez sobre el escenario para disfrutar con una prórroga que incluyó alguna muestra del Carlos más personal y solitario. Botiboti a sus pies, de un público que se mantuvo alineado con su líder sin que decayese el buen ambiente. En realidad, toda la noche resultó amigable y civilizada, gracias a un plaza espaciosa que nunca dio la sensación de haber sido tomada al asalto. Buen trabajo de logística, con una inteligente distribución de foguerons. Y perfecto el sonido: contundente, lo justo.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora el 21-01-09

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Vuelven

20 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

JoseMari deshoja la margarita mientras se deja querer por los muchos fans que le piden que vuelva para salvar España. Florentino, por su parte, desgrana las posibilidades de competir por el sillón del Madrid frente a Villalonga, el que fuera amigo de JoseMari en los tiempos de las grandes privatizaciones. Pero no importa mirar tan lejos. Regresa Alemany de su periplo por la presidencia de la Federación Española de Fútbol que no se ha dejado enamorar. Y Rodríguez mide sus fuerzas para volver a lo que siempre fue dejando sin efecto el contrato verbal impuesto por Cirer. “No hi ha temps que no torn”, en unos meses el retrato recuperará el escenario y los perfiles de años atrás. La nostalgia nos empuja hacia el futuro, porque todos estos ilustres redivivos vuelven para guiarnos hacia un mañana mejor. Dicen que es porque los herederos no han cumplido con la Historia, lo cual parece claro en el caso de Grande pero no tanto en el de Mariano o la ex alcaldesa. En realidad, la gente lleva mal todo lo que signifique perder (poder político, partidos de fútbol) y se pronto se pone nerviosa acusando a su nuevo líder de impotencia. Pero no busca uno nuevo, acude corriendo al anterior: cobardía de hijos superprotegidos que reclaman volver a la casa del padre apenas las cosas se les ponen feas con la pareja. O quizás fabricar un líder es tan costoso que apenas hay repuestos. En uno y otro supuestos, la democracia sale mal parada. El pueblo vota pero el poder lo tienen unos pocos. Que además nunca llegan a irse. Como Villar.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora el 20-01-09

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Punset

20 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

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Buenafuente / La Sexta / Lunes a jueves, a partir de las 00:00

Pocos personajes de la vida pública están tan ricamente instalados en su propia vida: su manera de hablar, sus hobbies, sus ideas, sus amigos, sus viajes. Nada en él nos sorprende porque todo lo suyo nos descoloca, y es casi imposible criticarle porque su discurso es ajeno a la confrontación. Fue ministro y seguro que muchos tendríamos problemas para acertar si en un gobierno de izquierdas o derechas, de tanto que va a su bola. Metafísico y científico, poeta y filósofo, comunicador sin carisma, famoso a costa de esquivar la popularidad. Punset (en realidad, economista y abogado) vuelve. O quizás no se ha ido. ¿Redes era de La 2 o lo pasaban por Antena 3? Punset es Punset, aunque ahora lo haya fichado Buenafuente para un consultorio de medianoche que nos aclare “por qué somos como somos”.

Artículo publicado en el diario Ultima Hora el 19-01-09

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Liturgia postmoderna

18 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

matines
Foto: Guillem Bosch

LES MATINES DE NADAL A LES ILLES BALEARS. Coordinador musical: Antoni Martorell. Director musical: Joan Company. Director escénico: Pere Noguera Coordinador general: Josep Obrador.
La Seu, 17 de enero

Exhibición ceremonial, con gran soporte de recursos técnicos y artísticos. ¿Quiere esta representación sincrética y retrasada de los maitines convertirse en espectáculo identitario con denominación de origen? Al menos, ninguna otra propuesta navideña le iguala en medios. Tramoya, música, liturgia. Dos órganos, quinteto de metal, cuatro coros, Joch de Ministrils y una variada colección de solistas dirigidos, vestidos y maquillados con ambicioso criterio escenográfico. Muchos profesionales movilizados para esta nueva representación en La Seu tras unos años de silencio. Se aprovechó el trabajo anterior: mismo equipo, mismo despliegue, y la respuesta fue igualmente masiva. La gente está por la labor de la recuperación festiva de nuestras tradiciones, en este caso servida con habilidad y marketing: baste ver el programa de mano para hacerse una idea de las ganas con que se ha hecho la,inversión sociocultural. Quizás convendría ajustar algunos detalles, de cara a nuevas representaciones. Uno de ellos, el seguimiento televisivo, dubitativo en ocasiones. Otro, la extensión del montaje: ¿no hay forma de agilizar la intervención de los profetas para evitar una sensación que desborda la solemnidad para caer en cierta monotonía a pesar de la calidad de los solistas? Otro, la coordinación. Por ejemplo, la Sibil·la y el Ángel tuvieron problemas para iniciar su actuación. Otro: el coro queda en un ambiguo rol que ni queda oculto ni se integra. Interesante por otra parte la participación del Joch de Ministrils, que añadió todavía una nota más de color a este particular pupurri litúrgico-musical. Y a esperar que se desmonte el andamiaje que ahora se ha hecho dueño del altar para recuperar la vistosidad de un escenario que en esta ocasión no aprovechó del todo la espectacularidad de la iluminación.

Crítica publicada en el diario Ultima Hora

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Dios en YouTube

16 Enero, 2009 emiligene Deja un comentario

ecristians

Los cristianos contraatacan a la campaña atea en los autobuses de Barcelona (Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida) y en unos días lanzarán la suya al amparo de este eslógan: Cuando todos te abandonan, Dios sigue contigo

Pero tienen un problema para el que piden ayuda: quieren grabar un vídeo y subirlo a YouTube.
Dios mío, ayúdales…

Está claro que el dichoso bus agnóstico indigna a los más conservadores. Libertad Digital TV presentaba a sí la noticia (fíjense en el despectivo ateísta):

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