Inicio > UH > Artificialidad

Artificialidad

Días mejores, de Richard Dresser. Dirección: Àlex Rigola
Teatre Principal, 27 de diciembre

Texto ácido donde la crítica social está teñida de absurdo e imaginación: excelente ocasión para homenajear al recientemente desaparecido Harold Pinter. Situación fuerte, con muchos ingredientes para enganchar al público: personajes insólitos, cambios imprevistos de orientación argumental, momentos chocantes. Y un trasfondo de denuncia que nos pilla muy cerca: ¿qué estamos haciendo en una sociedad desquiciada como la nuestra que se entrega con fruición a cualquier proceso destructivo sólo porque resulta rentable?

Divertido retrato de una época que se deja guiar por líderes de pacotilla y que se está zambullendo en la superstición más regresiva. Sexo, incendios, burbuja financiera, drogas, marginalidad, abusos de poder e ingenuismos petardos: con estos componentes el autor crea un refrito que a pesar de chirriar algunas veces va hacia adelante.

Pero algo pasa sobre el escenario que contradice la fuerza del texto. A medida que avanza la obra, el potencial dramático se va desinflando sobre las tablas. No es problema técnico de tramoya ni efectos especiales ni decoración ni escenografía. Tiene que ver con la dirección y la interpretación, incapaces de sobrevivir a la atracción fatal de un guión que funciona como un torbellino arrasador. También acaba (además demasiado pronto) devorando a los personajes: los actores se muestran incapaces de mantenerlos con vida y se dedican a resucitarlos de tanto en tanto para que puedan llegar al final de una obra que no transmite al espectador nada del horror que contiene. El público se desentiende de cuanto sucede, convertido en sucesión sin cuento de excentricidades inverosímiles, en pura extravagancia ausente de carga e intencionalidad.

Una lástima, porque autor, personajes, situación y espectadores comparten una expectativa que se ajusta al interés que despiertan los primeros compases. Pero ahí queda la cosa. Lo que hubiese tenido que ser retrato cruel de unos seres desvalidos se diluye en puro divertimento efectista que no convence ni a los mismos actores.

(Crítica teatral publicada en el diario Ultima Hora)

Categorías:UH Etiquetas:
  1. Aún no hay comentarios.
  1. Aún no hay trackbacks